Guía completa

Los motores de inyección directa, cada vez más habituales, tienen un problema conocido: el combustible ya no baña las válvulas de admisión como en la inyección indirecta clásica, así que la carbonilla se acumula ahí con el tiempo sin que nada la limpie de forma natural.

Cuándo tiene sentido el tratamiento

No lo recomendamos por sistema. Evaluamos primero los síntomas: ralentí inestable, pérdida de potencia perceptible o consumo mayor de lo normal sin otra causa aparente. Si el patrón encaja con acumulación de carbonilla, proponemos el tratamiento; si no, buscamos la causa en otro sitio.

Trayectos cortos: el principal factor de riesgo

Los motores que hacen sobre todo trayectos urbanos cortos, sin llegar a temperatura de trabajo con frecuencia, acumulan carbonilla más rápido que los que hacen autovía sostenida. Es un factor a tener en cuenta al valorar la frecuencia del tratamiento.

Qué incluye

Aplicamos el tratamiento adecuado según el nivel de acumulación detectado, y comprobamos después que el ralentí y la respuesta del motor han mejorado.

Llama al 665 24 51 43 si notas ralentí inestable o pérdida de potencia sin motivo aparente.